Graffiti contemporaneo
Tras un asesinato cometido en Londres el 30
de septiembre de 1888 y atribuido a Jack el Destripador, la policía encontró un
trozo del delantal de la víctima ensangrentado en la calle Goulston. En la pared, la policía vio un
grafiti escrito con sangre, que decía: «The Juwes are the men That Will not be
Blamed for nothing». Se interpretó de varias maneras, sobre todo que la palabraJuwes era
una versión incorrecta de Jews (‘judíos’),
con lo que una traducción podría ser ‘Los judíos no son los hombres que serán
culpados sin motivo’.
Temiendo que la
inscripción pudiese aumentar el antisemitismo de
gran parte de la población, el comisario de la policía metropolitana, Charles
Warren, la hizo borrar antes de que amaneciese. Varios agentes
discreparon de esta orden, pues creían que el grafiti podría ser una pista en
la investigación de los crímenes.
Cuando las tropas
norteamericanas entraron en Túnez en
la primavera de 1943 durante la Segunda Guerra Mundial, Campaña en África del Norte, vieron por
primera vez el grafiti: Kilroy Was Here ("Kilroy estuvo
aquí"). Tanto en sus avances por Italia como
por Francia y
finalmente Alemania volvieron
a encontrar una y otra vez este grafiti. Nunca se supo nada sobre el autor, se
cree que pertenecía a una unidad de Ohio. Después de la
guerra, el nombre «Kilroy» se hizo sinónimo de grafito, y llegó a aparecer
incluso sobre las cubiertas de los cuadernos de estudiantes. Casi siempre
«Kilroy was here» muestra una cabeza y unas manos que se asoman sobre el borde
de una valla. Esta figura es conocida como Chad en otros
países.
En los años 1950,
después de la muerte de Charlie Bird Parker,
el gran músico de jazz,
la canción «Bird Lives» (‘Bird vive’) se pintó en los muros de muchos clubes
de jazz en
los Estados Unidos, en particular en Nueva York;
pero fue efímero, y seguramente no tuvo el impacto que había tenido Kilroy.
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